Silvio/ agosto 4, 2020/ Sin categoría

«La ayuda que recibo de fundación unisol llega justo a tiempo, tanto de los víveres y alimentos frescos como la ayuda económica que solventa los gastos de internet para que mis hijas puedan seguir con sus estudios y no interrumpir sus clases virtuales»

Nos dice Amalia, quien es madre soltera, oriunda de Oruro vive en  Cochabamba y pasa la cuarentena con sus dos hijas. Debido ala situación, tuvo que dejar de trabajar como cocinera en el Centro Rincón de luz «Ahora estoy en casa con mis hijas aunque extraño a mí mamá y mi papá ya que ellos están en el campo , son adultos mayores y viven en un pueblo llamado Belén de Choqueta una provincia de Oruro del municipio de Wallamarka, que queda a 4 horas en bus, 3 horas en camión y 1 hora caminando. Muchas veces no podemos comunicamos con ellos porque en el lugar no hay señal . Son lugares altos (montañas) y cuando eso pasa, nos angustiamos mucho y elegimos creer que están bien. La situación es de mucha incertidumbre»

Amalia agrega que antes de la pandemia el trabajo le escaseaba y había logrado alcanzar estabilidad en su trabajo cuando la situación cambió totalmente de un día para el otro y ahora es todo incertidumbre. «Nunca pensaba que iba a suceder esto, estaba normal como todos en mí trabajo y de repente ya no podía salir de casa. Ahora me encuentro con gastos de alquiler, alimentación y servicios básicos que sin la ayuda de la fundación no podría sacar adelante, fueron una verdadera bendición , Gracias! finalizó.

tres muchachas con tapabocas mirando de frente
Amalia con sus dos hijas.
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